Quién soy

Soy Laura Cámara, creadora de femmegatusada, un proyecto de divulgación y formación sobre presión estética, estándares de belleza, autoestima y salud mental.

Durante años viví en primera persona lo que significa crecer en una cultura obsesionada con la imagen. Desde muy pequeña recibí comentarios constantes sobre mi cuerpo: sobre cómo debía cambiarlo para hacerlo encajar en un determinado cuerpo ideal.

Como muchas otras mujeres, terminé interiorizando esos mensajes. Desarrollé una relación difícil con mi propio cuerpo y una sensación constante de no cumplir con los estándares de belleza que la sociedad espera.

Con el tiempo entendí que esta experiencia no era individual, sino colectiva.

Durante siete años trabajé en una empresa del sector de la moda, donde pude observar desde dentro cómo la presión estética, la cultura de la imagen y las expectativas sobre el cuerpo atraviesan tanto la vida personal como los entornos profesionales.

Fue entonces cuando empecé a investigar y a formarme sobre violencia estética, cultura de dietas, representación de los cuerpos en los medios, autoestima y salud mental.

Comencé a leer, a estudiar y a analizar cómo la cultura pop, las RRSS, la moda y el marketing han construido durante décadas una idea muy concreta de lo que significa un cuerpo “válido”.

También decidí formarme en Programación Neurolingüística e Inteligencia Emocional, para comprender mejor cómo funcionan las creencias, el lenguaje y las emociones en la construcción de la autoestima.

Todo este proceso me llevó a crear femmegatusada, un proyecto que conecta divulgación cultural, pensamiento crítico y bienestar emocional.

Hoy trabajo facilitando talleres, charlas y formaciones sobre presión estética, autoestima, diversidad corporal y redes sociales, dirigidas a:

• centros educativos e institutos, para prevenir la presión estética, trabajar la autoestima, diversidad y temas como los trastornos de la conducta alimentaria en adolescentes
• empresas y organizaciones, para abordar el impacto de la imagen, los estándares de belleza y la autoexigencia en el clima laboral, la cultura corporativa y el bienestar emocional de los equipos

Mi trabajo conecta modas históricas, cultura pop, representación de los cuerpos, redes sociales y salud mental, siempre desde un enfoque cercano, comprensible y accesible.

Porque entender cómo funciona la presión estética es el primer paso para construir una relación más libre con nuestros cuerpos y generar entornos educativos y laborales más conscientes, diversos e inclusivos.